Los Canales de Distribución deberán incentivar el proceso de Reciclaje.
Trabajo Final
Autor: Emilio Jelves
En el siguiente
trabajo realizaré una breve descripción de uno de los desechos materiales más
abundantes hoy en día en los basurales, y que podría ser perfectamente
reciclado en su totalidad. Para cumplir con este objetivo, planteo algunos
elementos para que los distintos integrantes de los Canales de Distribución y
el consumidor mismo puedan conjugarse de la forma más armónica posible.
Los Canales de
Distribución deberán incentivar el proceso de Reciclaje.
El 70% de los
residuos sólidos domiciliarios de plástico son envases de distintos productos
que consumimos, y de estos un porcentaje importante corresponde a envases
fabricados con PET. El PET, siglas de polyethylene
terephtalate en Inglés, es un plástico derivado desde el petróleo y es
comúnmente utilizado a grandes rasgos en las botellas de bebidas, algunos otros
envases y en la industrial textil. En la actualidad el uso de este tipo de
plástico es muy alto, dado el gran consumo de bebidas, jugos y aguas que se da
en Chile.
El uso del PET
tiene diversos usos en la industria del envasado, dentro de los cuales el
envasado de bebidas y agua representan más del 65% del mercado, debido a sus buenas
propiedades como material. Una de las propiedades que lamentablemente no se
aprovecha, está dada por la posibilidad de reutilizar el material en
incontables veces.
En Chile existen algunas
instituciones que insípidamente participan en el proceso de reciclaje de este
tipo de plástico, pero debido a la poca efectividad del canal de recolección,
lo reciclado al final del día es muy poco comparado con algunos otros países
como lo son Argentina; desde por lo demás importamos PET reciclado y otros
desechos en un total de 15 mil toneladas durante el 2014, ya que por lo visto
allá la cosa SI funciona.[1] Y no es que en Chile haya
pocos residuos de este tipo, es que como se mencionó, simplemente fallamos en
el proceso. Con tan solo decir que el 9,4% de los residuos domiciliarios
corresponden a plástico y tal como nos indica el diario El Mercurio, en Chile
la Región Metropolitana produjo este 2015 nada más ni nada menos que 3.043,5
miles de toneladas de basura sólida[2], así que el número de
plásticos no es para nada despreciable.
Respecto a las
falencias mencionadas anteriormente, estas radican en dos etapas que van de la
mano dentro del proceso de reciclaje. La primera etapa es la separación de los
desechos y la segunda etapa, es el acopio de los materiales reciclables. Ambas
tareas hoy en día para algunos tipos de desechos como la chatarra, el aluminio
y el cartón; las realizan individuos particulares de forma informal. Y realizan
estas actividades ya que les resulta rentable vender este tipo de materiales
reciclados. Para el caso del PET esta situación NO se da, así que de la mano de
no haber rentabilidad alguna, prácticamente no se cuenta con recolectores que
pasen casa por casa en búsqueda de este material.
Las empresas que se
dedican al reciclaje de este plástico han llegado a la solución de simplemente implementar
algunos pocos puntos de acopio en ciertas partes de Chile. Pero las tareas de
separación y acumulación apelan a la voluntad propia del consumidor que debe ir
a dejar sus residuos a estos sitios y muchas veces desplazarse distancias
considerables para encontrar uno.
En el otro lado de
la moneda, la población/”el consumidor” hoy en día participa poco y nada en el
proceso de reciclaje, y no se incorpora dado que no existen los canales
adecuados principalmente. Por ejemplo, si un domicilio común y normal separase
correctamente los residuos en diferentes contenedores, el camión de la basura
se llevaría todo de una sola vez y todo quedaría en cero, como si no se hubiese
separado nada.
Teniendo en cuenta
todos los aspectos anteriores, para que los Canales de Distribución jueguen un
rol deberán meterse la mano en el bolsillo y hacer un gran esfuerzo que
afectará a todo el mercado. Y como lo anterior es difícil, el Estado a través
de una Ley de Fomento del Reciclaje, los obligará. Paso a describir cómo Canales
de Distribución pueden contribuir a
incentivar el proceso de reciclado por parte de los hogares.
Ya que el reciclaje
pasará a ser parte importante del valor que agregarán los canales de distribución,
habrá que implementar distintas medidas que incentiven la participación de los
intermediarios del canal y del mismo consumidor final. Propongo algunos
aspectos que se deben tener en cuenta:
·
Por un lado, la separación de desechos depende
enormemente del mismo consumidor final; así que es este quien deberá hacerse
cargo de que efectivamente se deje la basura dónde corresponde y por lo tanto
separar el plástico del papel y de cualquier otro desecho. Aquí el Canal de
Distribución tendrá que asumir rol en la Promoción de estas actividades al
interior del hogar, deberá incentivar y educar al consumidor a realizar
actividades que no se realizan frecuentemente hoy en día. Probablemente sea uno
de los pasos más difíciles de llevar a cabo.
Por ejemplo en Japón, dónde el 90% de los desechos se reciclan, los distintos productos tienen perfectamente descritos sus propiedades y del cómo deben ser desechados. Inclusive se entregan guías y/o manuales de cómo separar correctamente la basura.[3]
La política a seguir aquí en Chile debería ser más menos la misma, educar costará no tan solo dinero sino que también tiempo, pero es posible con la correcta promoción.
·
La recolección y acopio es un tema totalmente distinto
al punto anterior, y su éxito deberá pasar por cualquiera de las dos siguientes
alternativas:
1) Implementar en conjunto a distintas organizaciones una cuadrilla de que pase casa por casa recolectando lo que los clientes/consumidores han dispuesto en contenedores apartados, algo así como un camión de basura “especial” que solo recolecte un tipo de residuo a reciclar.
2) La otra alternativa para cumplir con la recolección y acopio es aumentar los distintos puntos de acopio, involucrando a los distintos intermediarios en este proceso. Sugeriría por ejemplo que en todo lugar en el que se le vende al consumidor final, hubiese también un centro de acopio. Así como por ejemplo los hay en algunos supermercados hoy en día, pero mucho más masificado.
Para cualquiera de las dos alternativas, los productores y los distintos integrantes del canal de distribución deberán jugar un rol crítico en el proceso. Entregando, por ejemplo, contenedores de basura gratuitamente a los mismos hogares y/o minoristas con centro de acopio, así como lo hacen con cualquier otro merchandising al momento de enganchar al cliente con la compra.
Lo más probable es
que el mercado se vea encarecido con estas actividades y resulta obvio que será
el consumidor final quien terminará pagando por todo esto, pero es un costo que
como sociedad debemos estar dispuestos a asumir por el bien de nosotros mismos,
aunque nos duela.
[1] http://www.eldefinido.cl/actualidad/pais/4614/Por-que-Chile-importa-15-mil-toneladas-de-basura-plastica/
[2] http://impresa.elmercurio.com/Pages/NewsDetail.aspx?dt=2016-06-12&dtB=01-07-2016%200:00:00&PaginaId=10&bodyid=1
[3] https://www.veoverde.com/2014/08/asi-es-la-cultura-de-la-basura-en-japon/
[4] http://www.recipet.cl/sistema/index.php



Comentarios
Publicar un comentario